8 nov. 2009

Disertación sobre Nos

A petición popular, rescatamos este artículo:

- El comienzo

Aún en tiempos difíciles, basta con echar un vistazo a las páginas en los medios, para encontrar una gran cantidad de ofertas de trabajo en telemárketing -actualmente Contact Center-. Pero, ¿qué es lo que sucede realmente? ¿a qué nos enfrentamos, en su momento, las personas que decidimos llamar o a mandar un currículum "vitae-vital" para trabajar?

Lógicamente, superar la entrevista personal. Normal y recomendable en cualquier empresa, pues hemos de conocernos un poco ambas partes. Pero llega que, una vez aceptados, hay que profundizar y nos enfrentamos al pertinente curso de formación-selección para elegir a la persona más idónea para el puesto. De momento suena todo correcto, hasta que, al final, se valora más la agresividad comercial -el saber venderse- que las cualidades humanas. Está claro que hay campañas que precisan de esa actitud, la empresa es la que decide, así funciona el mundo, y ya está... Pero estaría bien que, a los que no fueran aceptado/as, se les reubicara o, al menos, no se les rechazara, en determinados casos, por faltarles ese “arte”, vamos, que se da la imagen de que es mejor no superar la prueba: ya me siento mejor.

- La prueba

Y nos ponen a escuchar de manera acelerada: "Servicio al cliente, buenas tardes, soy fulanito/a, ¿en qué puedo ayudarle?". Esta es una de las frases que un/a agente telefónico, teleoperador/a o como nos queramos llamar, repetimos cientos de veces incesantemente al cabo del día. Y eso en el mejor de los casos, es decir, recibiendo llamadas, porque lo peor es lo que repetimos llamada tras llamada del tipo de: "buenas tardes, señor mengano, le llamamos de tal empresa para ofrecerle nuestro último producto "el endeudator"... En este caso se trata de telemárketing puro y duro, que puede verse empeorado aún más si le añadimos los efectos de la venta cruzada, en la que, por ejemplo, el cliente llama, o se le llama -mejor la iniciativa-, para pedir información sobre algo concreto, un número de teléfono, y acabamos vendiéndole, revendiéndole y recontravendiéndole -santa paciencia- cualquier cosa con tal de aprovechar la oportunidad del contacto. Ah, y si lo hacemos bien durante un mes, pues hemos conseguido temporalmente el puesto.

Pero como se trata de un trabajo al fin y al cabo, también ofrece ventajas, dependiendo del "sector" al que pertenezcamos. En muchos casos son los estudiantes -y prejubilad@s- los que se interesan por esta forma de empleo debido a que se ajusta bastante bien a sus necesidades: normalmente son horarios reducidos, jornadas de mañana o tarde, incluso para fines de semana, perfectamente compatibles con cualquier estudio universitario. Además, en las plataformas telefónicas suele haber un ambiente agradable, que atrae... Como también nos atrae que nos reconozcan como verdaderos profesionales.

- Quiero promocionar

En algunos casos, y de coña, puede que la actividad telefónica sirva como trampolín para acceder a alguna gran empresa, pero no nos engañemos, esto sólo ocurre en contadas ocasiones. Normalmente algunos preguntan si existe alguna posibilidad de acceder a algún puesto en la empresa cliente... Es posible que la entrada en una de esas campañas en las que estamos trabajando en contacto directo con el personal de una gran empresa como puede ser un banco, por ejemplo, se dé el caso de que alguien se fije en nosotr@s y pretenda captarnos como sus propios empleados. Pero, repetimos, esto sólo sucede en contadas ocasiones... Si la empresa cuenta con su propia infraestructura no es necesario que traslade su centro de atención telefónica a las dependencias de la empresa de telemárketing que trabaja para ellos. Tampoco se puede descartar la posibilidad de la promoción interna dentro del entramado de la propia empresa de telemárketing. Si alguien cree que puedes valer no es muy complicado ascender de teleoperador a coordinador/a, a supervisor/a, a jefe/a de plataforma, etc.., "normalmente" superando algunas pruebas -dinámicas de grupo, entrevistas personales, pruebas de ofimática, etc.- diseñadas para la promoción interna.

- La pasta

Lo que es innegable es que este sector está viviendo ahora mismo el punto más álgido de toda su reciente historia -incluso en tiempos de crisis-. Como decíamos al principio, los anuncios de trabajo inundan los periódicos y están sirviendo para que muchos jóvenes se adentren en este mundo laboral tan complicado sin tener que empezar necesariamente por poner copas por la noche o hacer hamburguesas. No obstante, los salarios, como suele ser habitual, no son del todo acordes con lo que en muchos casos se requiere: el sueldo base mensual para un contrato de 39 horas -bastante difícil de conseguir por otra parte- en la modalidad de obra y servicio, ronda de media los 900 euros brutos -y gracias a que las pagas extras están prorrateadas-. En algunos casos hay que añadir pluses por trabajar en horario nocturno o festivo -no olvidemos que muchas de estas campañas ofrecen servicio de atención telefónica las 24 horas del día durante todo el año-, pluses de idioma si lo requiere el servicio, etc.

Y como ahora el precio de casi todo "disminuye" -consumo, alquileres, hipoteca-, está claro que tenemos que negociar siempre convenios que reflejen la mejora de las características de los contratos y aprueben la subida salarial.

- Perfil requerido

El perfil solicitado habitualmente no es muy riguroso, a no ser que las características del servicio así lo exijan. Basta en muchos casos con tener una formación de enseñanzas medias, facilidad para la comunicación y conocimientos de informática. Por supuesto siempre viene bien tener experiencia en telemárketing, aunque no es imprescindible. Si bien esto es lo mínimo que se solicita, cada vez los perfiles son más complejos -artísticos-, dependiendo de la campaña: en algunos casos el servicio requiere los conocimientos de algún idioma, alguna técnica o alguna formación universitaria específica.

Así es que, compañer@s, ¡ya lo sabéis! Como nos "sugieren" trabajar de manera transitoria por estos lares, si ese empleo soñado que tanto anheláis se resiste en llegar, si al final os llega, ¡enhorabuena!, ya sabéis lo que hacer, pues "semos" profesionales.

Ahora, como ilustración, os dedicamos este premiado cortometraje de más de diez minutos -casi un descanso-:



(Agradecimientos a Cristina y al Alber, y... ¿se rodó este corto en San Romualdo? Si os suena de algo, por favor, comentádnoslo)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

si paree que el video se rodo en la plataforma de san romualdo. como el de cocacola. que recuerdosgracias

Anónimo dijo...

Pozí